Festival Manicómicos 2025: La ciudad se llena de locura… artística
Del 17 al 20 de julio, A Coruña se transforma en el epicentro de la comedia escénica con la 24ª edición del Festival Manicómicos. Las calles se convierten en un escenario abierto donde el circo, el espectáculo, el teatro y el humor se fusionan en una experiencia que va más allá del entretenimiento: se trata de una terapia colectiva a cielo abierto. ¿Y si el arte callejero fuese el tratamiento que nunca supimos que necesitábamos?
¿Qué es el Festival Manicómicos?
Un nombre que da pistas (y risas)
El Festival Manicómicos no es un evento cualquiera. Su nombre sugiere una deliciosa mezcla entre lo maníaco y lo cómico, una locura bien organizada para romper con lo convencional. No se trata de un manicomio literal, pero sí de una celebración donde el absurdo es bienvenido, la lógica se toma un descanso, y las carcajadas son la moneda oficial.
Una fiesta callejera con propósito
Desde su nacimiento en 2004, el festival ha buscado democratizar el arte escénico, llevándolo directamente a las plazas, calles y parques. Cada edición es un canto al talento, desde artistas locales con estilo callejero hasta verdaderos titanes del humor internacional. Todo gratis y para todos.
Programación 2025: Que empiece el delirio organizado
Jueves 17 – Primeros síntomas de felicidad
- Transir abre fuego con una puesta en escena poética y perturbadora (en el buen sentido).
- B.O.B.A.S. le sigue con humor gestual y algo de crítica social muy bien disimulada entre carcajadas.
- Cierra La Bella Tour, con acrobacias que desafían la gravedad y los prejuicios.
Viernes 18 – Diagnóstico: risa aguda
- La piedra de madera introduce el caos estructurado con acrobacias que parecen sacadas de una pesadilla arquitectónica.
- Mayday simula una emergencia aérea con mucho más humor que oxígeno.
- Alone enseña que la soledad puede llevarse con risas si uno tiene una nariz roja.
- El Gran Final no cierra el festival (ojo), pero sí abre la puerta al descontrol organizado.
Sábado 19 – Fiebre galáctica
- O autoestopista intergaláctico lleva el absurdo al espacio sideral, sin aliens pero con mucho talento.
- Signora Gomez mezcla drama geriátrico y malabares en una historia con sabor a tarta y circo.
- Woooow! promete emociones fuertes y alguna contusión emocional.
- Susto hace lo imposible: que el miedo provoque carcajadas.
Domingo 20 – Culmina la locura
- La Fète en la Casa das Ciencias demuestra que la ciencia también puede ser divertida (sin fórmulas).
- La Gala Final junta a todos los participantes en un anfiteatro. Caos, risas y algún número que probablemente desafíe las leyes del espacio-tiempo.
¿Por qué deberías ir aunque digas “el circo no es lo mío”?
Porque es gratis
No se vende entradas porque no hay que comprarlas. Ni pagar para reírse ni hipotecar la sonrisa. En tiempos donde el entretenimiento cuesta, el Festival lo regala a lo grande.
Porque es circo… pero del siglo XXI
No esperes animales amaestrados ni domadores gritones. Aquí hay talento humano, riesgo artístico y pasión por provocar emociones. Es el circo gallego contemporáneo, mucho más sofisticado que la carpa tradicional.
Porque A Coruña lo pide a gritos
La ciudad se llena de vida, alegría y personajes improbables. No asistir es casi como perderse el mejor plot twist del verano. Los espacios públicos se convierten en escenarios que desatan la creatividad colectiva.
Lo que no te dicen los carteles
El Festival no es solo una programación. Es una declaración de guerra contra la monotonía, una fiesta donde la vulnerabilidad se viste de comedia, y el arte se mezcla con el aire libre. Si tienes prejuicios, el festival es el lugar ideal para deshacerse de ellos… entre aplausos.
Cómo sobrevivir (y disfrutar)
- Llega temprano si no quieres ver las actuaciones desde el semáforo de enfrente.
- Evita expectativas racionales: aquí todo puede pasar (incluyendo reírse solo en medio de la plaza).
- Consulta el horario completo en y arma tu plan de supervivencia artística.
- No faltes a la gala final: es como el “after” de los festivales, pero con menos alcohol y más narices rojas.
