R prepara el salto al 6G desde Galicia
R prepara el 6G con MasOrange y Ericsson, prueba la banda de 6 GHz y avanza hacia redes más capaces, eficientes e inteligentes.
El futuro de las telecomunicaciones ya empieza a tomar forma y Galicia quiere estar en primera línea. R, operador gallego integrado en MasOrange, ha participado junto a Ericsson en una prueba de la banda de 6 GHz, una de las principales candidatas para convertirse en un recurso estratégico de las futuras redes móviles 6G. El ensayo, anunciado este lunes 7 de septiembre de 2026, incorpora además antenas inteligentes capaces de multiplicar potencialmente por cuatro la capacidad de los equipos actuales.
El movimiento afecta directamente al futuro de la conectividad que utilizarán hogares, empresas y administraciones, también en ciudades gallegas como A Coruña, donde el crecimiento del tráfico de datos, la inteligencia artificial y los nuevos servicios digitales obligarán a disponer de redes cada vez más rápidas, eficientes y capaces de gestionar millones de conexiones simultáneas.
Aunque el despliegue comercial del 6G en España se proyecta hacia 2030, el trabajo tecnológico ya ha comenzado. La prueba realizada por MasOrange y Ericsson busca anticipar las necesidades de esa nueva generación y estudiar cómo aprovechar una frecuencia que podría convertirse en fundamental para las comunicaciones móviles del futuro.
6G en Galicia: por qué la banda de 6 GHz puede cambiar las redes móviles
La prueba realizada por MasOrange y Ericsson no supone todavía la llegada del 6G a los móviles de los usuarios, pero sí representa un paso relevante en la preparación de las infraestructuras que tendrán que soportarlo.
La banda de 6 GHz se perfila como una pieza estratégica porque combina tres características especialmente importantes: cobertura, capacidad y eficiencia. El objetivo es disponer de suficiente espectro para responder al crecimiento exponencial del tráfico de datos sin que ese incremento implique necesariamente un aumento proporcional del consumo energético.
Para entender la importancia de este avance basta con observar cómo ha evolucionado el consumo digital. El teléfono móvil ya no se utiliza únicamente para realizar llamadas o navegar por internet. Vídeo en alta resolución, servicios en la nube, inteligencia artificial, videojuegos, aplicaciones empresariales, vehículos conectados y dispositivos IoT generan una cantidad de información cada vez mayor.
En una ciudad como A Coruña, donde conviven hogares, empresas, zonas comerciales, instalaciones portuarias y una creciente actividad vinculada a la tecnología y los servicios, disponer de redes capaces de absorber esa demanda será cada vez más importante.
Del 5G al 6G: la próxima revolución de la conectividad
El 6G pretende ir mucho más allá de ofrecer simplemente velocidades superiores a las actuales.
Según la información facilitada por R, el objetivo es integrar de manera nativa comunicaciones, inteligencia, automatización y capacidad para percibir e interpretar el entorno. En otras palabras, las futuras redes podrían convertirse en una infraestructura tecnológica capaz no solo de transportar información, sino también de contribuir a interpretar lo que ocurre físicamente a su alrededor.
Uno de los conceptos vinculados a esta evolución es el denominado ISAC (Integrated Sensing and Communication). Esta tecnología plantea la convergencia entre las comunicaciones y la sensorización, utilizando las propias señales de radio para detectar e interpretar determinados elementos del entorno.
Eso abre la puerta a aplicaciones que hoy pueden parecer propias de la ciencia ficción.
Personas, vehículos y ciudades conectadas
Entre los posibles usos que recoge R aparecen sistemas capaces de detectar personas o vehículos sin necesidad de utilizar cámaras, realizar un seguimiento de activos en espacios como puertos, fábricas o aeropuertos, monitorizar movimientos en entornos industriales o identificar obstáculos para sistemas de movilidad autónoma.
Otro de los escenarios planteados es la creación de gemelos digitales de ciudades, carreteras e infraestructuras en tiempo real.
Para una ciudad como A Coruña, este tipo de tecnología podría tener implicaciones especialmente interesantes en ámbitos como la movilidad, la gestión de infraestructuras o la monitorización de determinados espacios urbanos. No obstante, estas aplicaciones forman parte de los casos de uso potenciales del 6G y no significan que estén actualmente implantadas en la ciudad.
El cambio de concepto es importante: la red móvil dejaría de ser únicamente una autopista por la que circulan datos y pasaría a convertirse progresivamente en una infraestructura inteligente capaz de interactuar con el entorno.
R: “La banda de 6 GHz multiplicará la capacidad de las redes móviles”
El responsable de R y territorial de MasOrange en Galicia, Alfredo Ramos, ha destacado el papel que tendrá esta frecuencia ante el crecimiento previsto del tráfico de datos.
“La banda de 6GHz multiplicará la capacidad de las redes móviles ante el crecimiento ingente del tráfico de datos por el uso intensivo de la IA y de otras experiencias digitales avanzadas.”
Ramos considera que esta tecnología será especialmente relevante para los operadores que quieran mantener una posición de liderazgo durante la próxima década.
La declaración conecta directamente el desarrollo del 6G con uno de los grandes cambios tecnológicos actuales: la expansión de la inteligencia artificial.
La IA necesita cada vez más capacidad de procesamiento y conectividad. A medida que los servicios inteligentes se incorporen a teléfonos, vehículos, empresas, industrias y administraciones, las redes tendrán que soportar un volumen de información considerablemente superior.
Y no será la única tecnología que presione sobre las infraestructuras.
La información de R apunta también a la automatización avanzada, la computación cuántica y las experiencias digitales inmersivas como algunos de los ámbitos que contribuirán a definir la próxima generación de servicios conectados.
Antenas inteligentes: el otro gran salto tecnológico
La banda de frecuencia por sí sola no sería suficiente. Para aprovechar las nuevas posibilidades será necesario renovar también los equipos que permiten transmitir y recibir las señales.
En las pruebas realizadas por MasOrange y Ericsson se utilizaron arquitecturas avanzadas de antenas activas que evolucionan desde las configuraciones actuales de 64 transmisores y receptores, conocidas como 64TR, hasta sistemas 256TR.
El salto implica potencialmente cuadruplicar el número de elementos radiantes.
Pero la innovación no se limita al número de elementos.
Qué es el beamforming y por qué es importante
Las pruebas también incorporaron técnicas avanzadas de beamforming, un sistema que permite dirigir dinámicamente el haz de transmisión hacia la ubicación y las necesidades concretas de cada usuario.
La idea es sencilla: en lugar de distribuir la señal de una manera menos precisa, la antena puede orientar la transmisión de forma mucho más inteligente.
Esto permite aprovechar mejor el espectro disponible y aumentar la capacidad de la red. Según la información facilitada por R, con el mismo espectro se podrá transmitir información a un mayor número de usuarios y hacerlo con una mayor eficiencia energética.
El resultado esperado es una red capaz de responder mejor en lugares donde existe una elevada concentración de usuarios o dispositivos.
Más capacidad sin depender únicamente de más espectro
Las pruebas apuntan a cuatro objetivos principales: aprovechar mejor cada MHz de espectro, multiplicar potencialmente por cuatro la capacidad disponible en cada nodo móvil, mejorar la experiencia de usuario en entornos de alta demanda y avanzar hacia redes más eficientes, programables, abiertas y sostenibles.
Esto resulta especialmente relevante porque el espectro radioeléctrico es un recurso limitado.
Por eso, una parte fundamental de la carrera tecnológica consiste no solo en conseguir nuevas frecuencias, sino en utilizarlas de una manera mucho más eficiente.
¿Cuándo llegará el 6G a España?
La previsión que maneja R sitúa la llegada del 6G a España alrededor de 2030. Actualmente, la banda de 6 GHz utilizada en estas pruebas todavía no está licenciada en España para este propósito.
Por tanto, todavía existe un recorrido importante antes de que los ciudadanos puedan contratar una tarifa 6G y utilizarla de manera cotidiana.
Entre las fases que tendrá que superar esta tecnología estarán la investigación, la experimentación, la definición de estándares, la disponibilidad del espectro, la evolución de las redes y el desarrollo de dispositivos compatibles.
La prueba de MasOrange y Ericsson se sitúa precisamente en esa fase de preparación: probar ahora las tecnologías que tendrán que sostener las comunicaciones de la próxima década.
Galicia gana protagonismo en la carrera tecnológica
El anuncio tiene también una dimensión empresarial y territorial.
R es el operador de telecomunicaciones del grupo MasOrange en Galicia y cuenta con una importante infraestructura de fibra óptica y servicios de telecomunicaciones en la comunidad. La compañía señala que ha superado los 1,7 millones de hogares cubiertos con fibra óptica y que el 5G alcanza al 97 % de la población en su ámbito de despliegue.
Para Galicia, donde ciudades como A Coruña, Vigo, Santiago de Compostela, Ourense, Lugo, Pontevedra y Ferrol concentran buena parte de la actividad económica y tecnológica, la evolución de las redes será determinante para la digitalización de empresas y servicios.
La estrategia también refuerza el papel de España como espacio de experimentación tecnológica. MasOrange destaca su experiencia previa con tecnologías como 5G Advanced y VoNR, y sitúa la validación de la banda de 6 GHz dentro de su apuesta por desarrollar capacidades de conectividad de nueva generación en España.
Una carrera que no se limita a las grandes ciudades
La evolución hacia el 6G también plantea un reto territorial.
Una red de última generación no tendrá verdadero impacto si sus beneficios se concentran únicamente en determinados núcleos urbanos. La conectividad avanzada tendrá que convivir con el objetivo de reducir las brechas digitales y garantizar que la innovación llegue también a territorios menos poblados.
MasOrange señala entre sus prioridades la accesibilidad tecnológica, especialmente en la denominada España vaciada, además de la protección de los menores en el ámbito digital y el desarrollo de servicios destinados a mejorar la experiencia de los usuarios.
Qué puede significar el 6G para A Coruña
Aunque la prueba anunciada no sitúa específicamente el ensayo en A Coruña, la evolución tecnológica tendrá consecuencias potenciales para la ciudad.
La capital herculina combina una elevada concentración urbana con actividad empresarial, universitaria, industrial, comercial y portuaria. Precisamente algunos de los casos de uso que se plantean para el 6G —como la monitorización de activos, la automatización, los sistemas de movilidad autónoma o los gemelos digitales— están relacionados con infraestructuras y entornos urbanos complejos.
El verdadero cambio podría producirse cuando estas tecnologías dejen de ser demostraciones experimentales y empiecen a integrarse en servicios cotidianos.
Desde la zona de María Pita hasta los barrios periféricos, pasando por las áreas empresariales y las infraestructuras estratégicas de la ciudad, la evolución de la conectividad será uno de los elementos que condicionen la transformación digital de A Coruña durante la próxima década.
Pero todavía queda tiempo para comprobar hasta dónde llegará esa transformación.
Preguntas Frecuentes
¿Cuándo llegará el 6G a España?
La previsión recogida por R sitúa la llegada del 6G al mercado español hacia 2030, aunque dependerá de la evolución tecnológica, regulatoria y del despliegue de las nuevas infraestructuras.
¿Qué es la banda de 6 GHz?
Es una banda de frecuencia que se considera candidata para desempeñar un papel estratégico en las futuras redes móviles 6G por su combinación de cobertura, capacidad y eficiencia. Actualmente todavía no está licenciada en España para este uso.
¿El 6G será simplemente un 5G más rápido?
No. El planteamiento del 6G va más allá de incrementar la velocidad. La nueva generación pretende integrar comunicaciones, inteligencia, automatización y sensorización, permitiendo aplicaciones como sistemas de percepción del entorno y gemelos digitales.
¿Qué papel juega R en el desarrollo del 6G?
R forma parte de MasOrange desde 2024 y actúa como enseña del grupo en Galicia. La compañía ha participado junto a MasOrange y Ericsson en las pruebas de la banda de 6 GHz que buscan preparar las redes para la futura generación móvil.
El 6G todavía queda a varios años de distancia, pero la carrera para hacerlo posible ya ha comenzado. La prueba de R, MasOrange y Ericsson con la banda de 6 GHz demuestra que las grandes transformaciones de la conectividad no empiezan cuando llega el nuevo móvil al mercado, sino mucho antes, en los laboratorios y redes experimentales. Para Galicia y para ciudades como A Coruña, el reto será convertir esa innovación en infraestructuras y servicios capaces de mejorar realmente la vida cotidiana, la actividad empresarial y la competitividad del territorio. ¿Qué aplicaciones del 6G crees que veremos antes en A Coruña? Déjanos tu opinión y comparte esta noticia para abrir el debate.
